¡Qué mala fama tienen los supermercados Dia en este país… y con razón! La limpieza, el orden y la reposición del género en las tiendas Dia echa pa’ trás, no lo vamos a negar. Hasta hace poco tiempo, ya podían ponernos los catálogos con precios ínfimos en el buzón, que no picábamos jamás: sí, en el Carrefour y en Mercadona la compra nos salía más cara, pero los pasillos eran amplios y las cajeras amables. Ah, qué tiempos aquellos…
Ni siquiera yo, con lo tacaña que soy, me atrevía a hacer la compra en esos tenebrosos establecimientos. Alguna vez entré por curiosidad cuando vivía en Antequera, pero salí tal cual, sin nada en las manos, porque no me atrevía a probar ninguno de los productos de la marca propia (¡con lo buenos que están!) y el resto de productos "de marca" tampoco me parecían tan baratos… Y luego, claro, el engorro de hacerse la tarjetita para los descuentos…
Al mudarnos de vuelta a Valencia me encontré de pronto con un Dia cerca de casa. En condiciones normales ni siquiera hubiera ido a curiosear, pero empezaban a vérsele las orejas de lobo a esta crisis y pensé que si no era demasiado repelente, a lo mejor podía ahorrarme algo en la compra…
¡Sorpresa! Estaba (relativamente) limpio. Estaba (relativamente) ordenado. Pasillos amplios, luz, estanterías llenas. Ah, amigo, es que no era un Dia sino un MaxiDia. O lo que es lo mismo, el Palacio del Hard-Discount (y no el Cuchitril del Ahorro, como lo son los Dia (s) a secas que hay normalmente en nuestros barrios).

En estos meses como clienta habitual me he ido dando cuenta de que no todo el monte es orégano -productos descatalogados, falta de reabastecimiento en las estanterías, cajeras malpagadas y malencaradas (aclaración: retiro lo de malencaradas, porque cada una de ellas supongo que hace su trabajo lo mejor que puede, como todo mundo; pero lo de malpagadas no lo puedo retirar, lo siento), colas interminables, productos caducados exhibiendo su moho en las neveras- pero con todo, reconozco que ha sido como descubrir el Santo Grial de los descuentos, en un país en donde las ofertas en productos de alimentación son de dar pena (ejemplo típico de Carrefour: llevar un envase de 2 kilos de un producto te cuesta lo mismo que llevar 2 de 1 kilo. Y lo que es más ridículo todavía, a veces te cuesta más. Doy fe, lo he comprobado con la calculadora en mano).
Pero antes de lanzarse en masa a invadir el Dia más cercano, me siento en la obligación de advertirles que meterse a comprar en estas tiendas no se parece en nada a ir a comprar al Mercadona. Mercadona es una tienda limpia, eficiente, ordenada…. y aburrida. Sí, aburrida, aburrídísima. No hay sorpresas. Hay marca Hacendado, y "la otra" (como mucho, dos marcas más). No hay descuentos. No hay "unidades gratis". No hay 2 x 1, ni 3 x 2, ni puntos para canjear por regalos, ni sorteos de carros gratis. Hay lo que hay, si te gusta bien y si no, puerta. Y reconozco que eso debe ser parte de su éxito, porque te simplifica mucho la toma de decisiones y pierdes menos tiempo haciendo la compra.
(Muy recientemente Mercadona ha empezado a ofrecer unos tímidos descuentos en el afán de retener a la clientela, pero para mi gusto ha reaccionado demasiado tarde, ahora que todos los híper y súper del país están lanzados imprimiendo catálogos con ofertas insólitas que no hacen sino poner de manifiesto lo que ya intuíamos: que sus márgenes de beneficio son inmensos y que nos han estado tomando el pelo muchos años).
Bueno, que me voy del tema. El Dia funciona con dos tarjetas: una de fidelización y otra de crédito, independientes entre sí (esta última se llama Finandia y te permite pagar a crédito mensual -con intereses- y a crédito semanal -sin intereses). Para para poder sacarle provecho a la visita al Dia hay que pedir la tarjetita de fidelización. Es gratuita, te la dan en caja al rellenar una forma y la puedes utilizar al instante. Cada mes te salen cupones con descuentos específicos en productos Dia y de otras marcas, que se pueden utilizar todas las veces que quieras dentro del período de caducidad de los mismos.

Lo malo es que, tal como su nombre indica, la tarjeta te obliga a ser fiel a una sola tienda: no te vale para otra sucursal, digamos la que te queda a tiro de piedra del trabajo, o de casa de tu madre. ¿Que porqué pasa eso en el Dia y no el Carrefour, con la famosa ClubAhorro? Pues simple: porque Carrefour es de un solo dueño y el Dia es un sistema de franquicias. Vamos, que cada una es hija de su madre y de su padre. (Y tanto que lo son, que hasta hay sucursales en China, y ni quién les diga nada…

¿En qué nos afecta a nosotros esta peculiaridad? En principio, como ya lo dije, en que la tarjetita sólo vale en una tienda. (Susana nos advierte en los comentarios que sí que vale, sólo es un poco más engorroso. Yo le creo, pero a mí la cajera que me dio la solicitud me dijo que no se podía). Pero lo más interesante es que, salvo los precios de los catálogos de ofertas que se distribuyen a nivel nacional, el dueño de cada franquicia puede hacer de su capa un sayo y ponerle el precio que le salga de las narices a los productos, incluyendo los de la marca Dia.
No es extraño, entonces, que haya gente que diga que el Dia no es tan barato y que otros hablen maravillas de sus precios; depende de la tienda. Y por lo que he leido y escuchado por ahí, los mejores descuentos están en las tiendas MaxiDia, que a su vez son las que tienen más clientela.
Hecha esta aclaración, les diré que el sistema de descuentos del Dia es una pasada, porque al contrario que en el resto de supermercados, son acumulativos y bastante espectaculares. Hay que currárselo bastante, estar pendiente de las ofertas, aprovechar los descuentos de artículos no perecederos como detergentes o aceite para hacer un buen stock que nos dure varios meses, pero vale la pena. Mi marido dice que a mí me tendrían que prohibir la entrada al Dia como a los jugadores profesionales de póker a los casinos, porque en cada visita, con mi lista de la compra, los cupones y la tarjetita en la mano, hago temblar a la banca
Caso práctico:
Mi compra de ayer. Primero, miro el folleto en vigor: a ver qué cosas pueden resultar interesantes. Aceite de oliva virgen extra marca Dia: 2,69 el litro, a 2,25 si te llevas dos botellas. Pastillas 5 en 1 marca Dia para el lavavajillas: 3,19 el precio original, 2,55 cada caja si te llevas 2. Croquetas de cocido con jamón congeladas marca La Cocinera: un paquete, 2, 19; llevando 2 unidades, a 1,75 cada unidad. Champú o acondicionador Pantene, con un precio normal de 3, 75, a 3 euros si te llevas dos.
Luego miro los cupones. ¡Qué suerte! Tengo un 20 por ciento de descuento en Congelados La Cocinera, y otro 20 en Lavavajillas a máquina o mano marca Dia. Además, como hace poco que me saqué la Finandia, este mes tengo un 10 por ciento adicional para productos Dia. Y por si fuera poco tengo otro 10 por ciento adicional por uso de tarjeta Finandia. (Este chollo se me acaba el mes que viene, pero mientras tanto hay que aprovecharlo).

Resumiendo:
| Precio/Producto |
Original |
Pack 2 |
Cupón 1 |
Cupón 2 |
Cupón 3 |
| Aceite |
2,69 |
2,55 |
- |
2,29 |
2,06 |
| Pastillas 5 en 1 |
3,19 |
2,55 |
2,04 |
1,83 |
1,65 |
| Croquetas |
2,19 |
1,75 |
1,4 |
- |
1,26 |
| Champú |
3,75 |
3 |
- |
- |
2,7 |
| Total |
11,87 |
9,85 |
8,99 |
8,52 |
7,67 |
Cupón 1: Descuento específico
Cupón 2: Descuento marca Dia
Cupón 3: Descuento Finandia
La diferencia entre estos cuatro productos sin descuentos y el mismo con todos los cupones es de 4,2 euros. Y sólo llevando 2 unidades de cada uno… El ahorro se multiplica si, por ejemplo, llevamos más botellas de aceite, de lavavajillas, o de champú, que no se estropea… En el total de mi compra de ayer la diferencia fueron casi 20 euros. Eso es mucho más que los "centimillos" que nos dicen que se ahorrarían los que no son partidarios del Dia…
¿A que es emocionante? (Jo, qué poca vida interior tengo, ¿eh?) Y además, otra ventaja de los cupones es que te empiezan a salir cuatro o cinco días antes de que comience el mes siguiente, con lo que tienes algo de tiempo para organizarte y ver si algo lo compras este mes o te conviene más esperarte al mes que viene, que el descuento es más jugoso.
Otra cosa que se me pasaba y que me han recordado en los comentarios: los descuentos a productos frescos a punto de caducar. Hubo un tiempo glorioso en que ese descuento era del 50 por ciento; ahora nos tenemos que conformar con un 20 por ciento, pero menos da una piedra. Eso sí, "a punto de caducar" para las reponedoras del Dia significa "o te lo comes ya o va a la basura", así que no hay que tentar al destino guardando la carne en la nevera por más tiempo del sugerido en el paquete, a menos que queramos llevar a cabo un experimento para la clase de biología…
Conclusión, el eslógan es cierto. Si pagas más, es porque quieres… que te traten mejor. Si no te importa soportar las colas, te va el peligro, te emocionas con los descuentos y te gusta seguirle la pista a las ofertas definitivamente el Dia es tu tienda… y la mía (y la de todos los que cada vez vemos menos claro lo de llegar a fin de mes, que ya somos legión).