… con una prisa enorme por tocar tierra, saltándose todos los protocolos, casi por sorpresa, desafiando al personal médico a intervenir cuando ya todo estaba decidido (y evitándome así toda clase de procedimientos médicos innecesarios…)
Nuestra pequeña ya está aquí, con sus 3,700 kg y sus 50 centímetros de perfección… llegó a nuestras vidas el lunes 23 de noviembre a las 5:30 de la mañana, y estoy segura de que si se abstuvo de nacer en el taxi (que abordamos a las 5:00) fue por aquello de que nos fueran a cobrar un extra por limpieza de tapicería, jejejeje… ¡ésa es mi hija!

Estamos estupendas, mis hijas mayores la adoran, el orgulloso padre de familia numerosa no puede borrar su sonrisa del rostro y todo mundo se pelea por cogerla en brazos… y yo… bueno, yo estoy como en otro planeta…
Bienvenida a casa, pequeña. Y si seguimos ahorrando no será precisamente en besos, abrazos y caricias, en eso vamos a derrochar como si nos hubiéramos sacado la lotería…

