(eso es lo que dice siempre mi mamá)
…Y lo que tengo, ahora mismo, son 15 minutos antes de volver al tajo (niñas, casa y otras ocupaciones mundanas).
Cómo se me ha ido el tiempo desde la última vez que escribí. ¡Y todo lo que ha pasado, mientras tanto! Aunque no he venido a contarlo, yo también sufrí con esos datos del paro cada vez más abultados, con esos recortes salariales y de pensiones, con esos miles de embargos al mes de familias que no pueden hacer frente a sus hipotecas!
A estas alturas del partido, y después de varias intentonas de recuperar el ritmo normal del blog, no debería pedirles paciencia… pero he pensando que en tiempo de crisis peor sería pedirles dinero. Así que gracias a todos los que todavía siguen de aquel lado de la pantalla.
Por aquí las cosas bastante bien. Mis hijas estupendas y la pequeñina, sobre todo, muy hija de la crisis, porque gastar, lo que se dice gastar, sólo gasta en pañales. A sus estupendos 8 meses viste de prestado y heredado (y va ideal de la muerte) y mantiene sus orondos 9,5 kgs a base de teta, teta y más teta… y unos bocaditos de pan, carne y verduras.
(Y lo que nos ahorramos en zapatos con el calor, jejeje):

En cuanto a nuestra búsqueda de piso, hemos decidido parar por lo menos durante un año, porque las cosas en el mercado inmobiliario no están todavía, ni de lejos, asentadas. En su defecto, arreamos con los bártulos a otro piso de alquiler, más grande, más luminoso… y más barato. ¡Menuda mudanza me espera (cajas+ niñas corriendo+ calor+ limpiar aquí y allá) pero es que la rebaja compensa!
¿Que cuándo volveré a tener tiempo para sentarme a escribir largo y tendido? Momento, en realidad ¡nunca he tenido ese tiempo! Así que en esto tendré que hacer como con la partida presupuestaria destinada al ahorro: apartarla a principios de mes para aprender a vivir sin ella. Pues eso. Que me tocará no dormir un par de horitas de cuando en cuando… (claro que estas dos horitas no deben coincidir con las que de hecho YA NO DUERMO para poder terminar de limpiar la casa, hacer la comida, atender a la peque… ejem…)
Y me voy, que los 15 minutos ya se convirtieron en media hora y mi casa, a merced de mis hijas, está a punto de recibir la categoría de zona catastrófica…


