A veces me asusto de lo mala que soy. Con mi consumo mayoritario de marcas blancas yo solita estoy destruyendo empleo, contribuyendo al descenso de los estándares de calidad y servicio y empeorando significativamente el nivel económico del país. Y si no me creen, aquí, y aquí se los explica Telecinco, adalid de la solidaridad con las pobrecitas marcas de toda la vida.
¡Sí, soy una pecadora! Cambié la coca cola light de marca por la del Dia. He pasado de pagar 50 a 17 céntimos. Qué desvergüenza, pagar la tercera parte de lo que cuesta la original. Y no sólo eso: lo peor es que ya no es sólo una cuestión de dinero: ¡es que me gusta más la del Dia, ya no me apetece la otra!
.jpeg)
Ahora ni siquiera podré sostenerles la mirada a los reponedores de Danone en el súper. Ni bífidus, ni actimeles, ni petitsuisses, ni mousses ni vitalíneas: en mi casa sólo entran yogures naturales sin azúcar de marca Hacendado o Dia, que cuestan ¡la mitad, sí, la mitad que los otros!
Dentro de poco ya no podré ni darles la merienda tranquilamente a mis hijas en el parque, porque ante las preguntas inquisidoras de otras madres que sí son solidarias con las grandes marcas me derrumbaré y confesaré que los bocadillos no son de jamón Navidul ni el zumo de Don Simón…
Venga ya, ¿a quién quieren engañar? ¿De qué nos están tratando de convencer? No somos tontos y sabemos que Telecinco hace la campaña por la cuenta que le trae: si las grandes marcas venden menos, también ganan menos ellos en publicidad… pero es que, perdónenme la ordinariez, el publicista reponsable de la campaña está meando fuera del tiesto. Las grandes distribuidoras de marcas blancas TAMBIÉN hacen publicidad en Telecinco (para muestra, el Calvo del Lidl, las señoras que no venden moda sino productos de limpieza de Carrefour, el aceite del Dia que es igual con y sin futbolista famoso…) También generan empleo. También ofrecen calidad. ¿La diferencia? Que nos lo dan más barato.
Y encima, si lo que el publicista quería era decir que el consumo de marcas variopintas contribuye a mejorar la economía, el anuncio de las fichas de dominó que levantan al euro se entiende totalmente al revés: como son blancas, parece que son precisamente estas marcas las que generan crecimiento económico. Ah, se siente… haberlas puesto de colorines, que entre eso y el solemne y críptico texto de "Mi reino por un caballo" -metido con calzador en el anuncio- los espectadores nos quedamos literalmente in (marca) albis.
Yo entiendo que una gran marca me lo dé más caro siempre y cuando me ofrezca algo que las demás marcas no puedan imitar. A mí que no me quiten el maíz Bonduelle ni el champú Pantene porque no he encontrado dignos sustitutos. Con lo demás voy probando y si resulta que un producto de marca blanca es de mi gusto no por ello tengo que entonar el mea culpa y creer que con ello contribuiré a la ruina de una gran marca.
Aquí cada palo tiene que aguantar su vela, y eso va sobre todo por los fabricantes que se han acostumbrado a que traguemos con todo y que nos creamos a pies juntillas las bondades de sus maravillosos productos. Eso, con dinero en el bolsillo, no resulta demasiado difícil (ni tiene consecuencias demasiado notables para nuestra economía), pero en época de vacas flacas, como ahora, no debería extrañarles que incluso los que nunca habían pisado un Dia en su vida se estén cuestionando la superioridad de las marcas de toda la vida sobre las marcas blancas. Si quieren que compremos sus productos, que nos den algo más: sabores nuevos, capacidades nuevas, envases más cómodos o promociones más atractivas. Y que lo hagan rápido, porque una vez que los consumidores encontremos un sustituto adecuado para sus productos nos resultará absurdo volver al original, aunque mejore nuestra economía.
A mi plín, porque no sólo no tengo vergüenza sino que hago verdadera apología de las marcas blancas. Y si encima me da por pensar en que con menos publicidad de las marcas Telecinco ganará menos pasta, y por ende tendrán menos dinero que ofrecerle a Nuria Bermúdez y a todos los de su ralea, y que quizás entonces empecemos a verlos menos por la tele… ¡me dan hasta ganas de montarles una campaña publicitaria! (pero en el Facebook, que ahí es gratis)


